Recorrido turístico por la ciudad de New York
Este parque le permitirá olvidarse durante unas horas de New York sin tener que salir de la ciudad. Con sus 4 kilómetros de longitud y 800 metros de anchura Central Park le ofrece un espacio de árboles y plantas que le invitará al descanso, la diversión o la práctica de varios deportes.
Si usted es un turista que se plantea pasar pocos días en New York está claro que no querrá pasar las horas echado en el cesped y viendo las nubes pasar.

Es lo malo del turismo de hoy día que ha convertido a multitud de personas en coleccionistas de fotos o de recuerdos, así que no hay opción para conocer o integrarse con la realidad de esos países y mucho menos para intentar olvidarla, como por ejemplo hacen tantos newyorkinos en este parque. De todas maneras tampoco es culpa suya tener sólo seis días libres para viajar. En su caso si sólo le interesa saber qué esconde el parque lo mejor es que se dé un paseo en un coche de caballos durante unos veinte minutos que dura el trayecto y descubrirá sus principales rincones. El precio de este recorrido está en torno a los cuarenta dólares.
Sin embargo si prefiere recorrer a pie Central Park entonces es mejor que tome su mapa de New York y trace una ruta a lo largo del parque.
En esa ruta pueda visitar alguno de los lugares que aquí le recomendamos:
- Strawberry Fields es una de las zonas del parque más visitadas. Se encuentra frente al edificio Dakota, lugar donde vivió y murió John Lenon y donde se rodó la película la semillas del diablo. En esta zona hay un mosaico donde se puede leer Imagine.
- Junto al Lago Belvedere se encuentra el Castle Belvedere donde se encuentra el Observatorio Henry Luce Nature. En el parque es muy común la presencia de halcones y de gran variedad de aves.
- También junto al lago Belvedere se localiza Delacorte Theater que es famoso por sus representaciones de obras de Shakespeare al aire libre.
- Si le gusta la pesca puede practicar este tranquilo deporte en el Harlem Meer, el pequeño lago situado más al norte. Tenga en cuenta que todo lo que pesque tendrá que volver a soltarlo de nuevo.
- No muy lejos de ese lago se encuentra Worthless Boulder, en una pared de prieda de unos 3 metros de altura puede practicar la escalada, deporte más intenso y arriesgado que la pesca.
- Si usted prefiere el patinaje y no desea ir hasta la pista del Rockefeller Center puede practicar este deporte en la pista de Wollman Rink.
Este pequeño parque se encuentra muy próximo a otro que le supera con creces en tamaño, Battery Park. Sin embargo los turistas no dejan de visitarlo atraidos por una gran escultura de un toro en pleno movimiento que fue colocada inicialmente frente al edificio de la Bolsa en Wall Street.

Esta escultura realizada en bronce y acero por Arturo Di Modica pasó a ser en poco tiempo símbolo de Wall Street por esto mismo cuando el Ayuntamiento de New York intentó retirarla la oposioción de una parte de la población obligó a que se le diera un emplazamiento cercano en la zona norte del parque Bowling Green que es el más antiguo de la ciudad.
Fue aquí donde el Peter Minuit compró Manhattan a los indios del lugar por la módica cantidad de 24 dólares. También este parque formó parte de la historia de los Estados Unidos, años más tarde, cuando una muchedumbre derribó la estatua del rey Jorge III en los inicios de la Guerra de la Independencia. Hoy día en el lugar que ocupó la estatua se encuentra una fuente.
Qué le vamos a hacer, a mí me gustan las plantas, diría que no sólo me gustan sino que las considero como parte fundamental de mi vida así que no podía dejar de mencionar este Jardín Botánico. A usted no le importe demasiado si no le atraen las plantas, visite este sitio porque le aseguro que encontrará cuando menos una belleza diferente al resto de la ciudad de New York.
El Jardín Botánico se encuentra entre Brooklyn y Queens así que ya puede hacer usted sus cálculos dependiendo de dónde se haya alojado en la ciudad.

Como su visita a la ciudad de New York no habrá estado motivada por este Jardín tampoco podemos saber en qué momento del año lo visitará. Sin duda el mejor de todos comienza con la primavera y finaliza durante el verano, es el momento en el que se produce una explosión de color con la mayoría de plantas en flor. Aunque como este Jardín está diseñado con arboles, arbustos y setos que nunca pierden su belleza su visita siempre se verá recompensada por estas plantas.
Si por fin se decidió a visitar el Jardín lo mejor es que lo haga a primera hora de la mañana. A las ocho ya lo tienen abierto y como en el interior tiene una cafetería podrá desayunar a la hora que le apetezca, además no le quedará más remedio que recurrir a esta cafetería ya que no se permite entrar con comida. El precio de la entrada es de cinco dólares.
Como suele suceder en tantos otros centros de ocio de New York en el interior del parque encontrará una muy surtida tienda donde podrá comprar semillas, plantas, material de cultivo, libros, etc.
Si no quiere dedicarle todo un día al Jardín Botánico de Brooklyn puede seleccionar lo más espectacular. Si tiene oportunidad de verlo en primavera no se pierda la zona de cerezos que estarán en flor. En cualquier época le gustará ver la zona de los invernaderos cubiertos o conservatorio, en el que se encuentran las plantas más delicadas. Toda la zona acristalada es la más hermosa del Jardín.